sábado, 14 de abril de 2012

Noches eternas tras el miedo de una vela mágica

Vargas, Venezuela 1999. Misterios de aquellas noche de oscuridad donde el querer saber lo que ocurría tras las cortinas de un evento terrestre no era lo primordial para quienes Vivian lo que parecía para entonces el día final y donde era imposible pensar en otra cosa que el agua corriendo por las calles y los temibles sonidos que atormentaban el silencio de la vida en aquel pequeño pueblo del país.

Comenzaba la segunda semana de diciembre de el ultimo año del siglo XIX, era mucho lo que se hablaba para entonces con respecto a que el fin del mundo ocurriría para tal año, sin embargo cuando tienes 7 años solo piensas en una cosa y es que la navidad esta muy cerca, recuerdo perfectamente cada detalle de esas ultimas semanas antes de que todo ocurriese, para esa navidad había pedido a mi madre tenis blancos, un Jean, y 2 chemises naranja y amarilla, pero había algo que no parecía ser fuera de lo normal y eran las interminables lluvias que suelen caer sobre el país en diciembre, sin embargo en fechas próximas al 10 de diciembre salí del trabajo de mi madre e intentamos cruzar una calle lo cual era imposible por la cantidad de agua que bajaba y fue necesario tomar un taxi simplemente para que nos cruzara la calle, a mi corta edad había un hecho que me atormentaba durante esos días y era que en mi pequeña escuela se había decidido extender las clases hasta el día 23 de diciembre y esto me era inaceptable mas mi gran alegría cuando una mañana voy a la escuela y dicen que mi escuela se ha caído por las lluvias de los últimos días, una sonrisa brillaba en mi rostro y el camino de regreso a la casa era dando pequeños saltos por que las vacaciones de invierno habían comenzado mucho antes de lo previsto, era el sueño de cualquier niño hecho realidad. La mañana del 15 de diciembre mi madre me despertó temprano y me llevo a casa de mi abuela ya que ella y mi tía irían a votar siendo ese día el referéndum constitucional, allí estaba en casa de mi abuela junto a mi prima de 9 años y las lluvias eran aun mucho peor que días antes cuando un gran árbol había caído sobre la casa de mi abuela y había destruido el techo de la sala, sin embargo ese día transcurrió normal hasta llegadas las 7 de la noche cuando nos dicen los vecinos que un rió bastante lejano a mi casa estaba creciendo y fuimos a verlo, para mi era un tanto emocionante y recuerdo perfectamente me preguntaba como se mantenía en pie una pequeña mata en el medio del caudaloso rió que estaba por llegar a su borde y salirse a las principales calles, de regreso mi mama ha decidido ir a casa de mi tía y despertarla para informarle así lo que ocurría, ambas acordaron irnos a otra de nuestras casas que estaba abandonada en la misma zona pero era de 3 pisos y allí podríamos estar mas seguros, regresamos a casa y recuerdo a mama un poco desesperada sacando la videocámara de su maletín y colocando en este velas linternas, celulares y de esta manera cerrándolo rápidamente, no sabia que seria para entonces la ultima vez que vería mi casa cuando salía por la puerta y observe mis instrumentos musicales sobre la mesa de la cocina, se suponía que volveríamos en algunas horas, cuando nos encontrábamos en la calle ya mi tía estaba lista y mi abuela aguardada también para irnos todos a la casa de 3 pisos, casa abandonada durante años que recuerdo las escaleras eran muy oscuras y murciélagos salían volando mientras entrábamos, aquella escena no podía ser peor y anhelaba con ansias el momento que saldríamos de allí sin esperar que serian días después cuando tal cosa realmente ocurriría, al llegar al segundo piso de la casa note que la pesadilla estaba por comenzar cuando aquel lugar no tenia luz, pero allí estábamos, al poco tiempo de haber llegado se escucharon gritos en la calle y una gran ola pasaba barriendo automóviles a su paso por aquella zona residencial, ya ha pasado decía mi tía y ha limpiado los resto del árbol caído en la casa de mama añadía con cierta gracia, mientras mi abuela mi prima y yo nos quedábamos en el fondo de lo que podría definir de algún modo como una habitación, pocos minutos después comenzaron a pasar nuevas olas por la puerta de la casa y la preocupación comenzaba para entonces, el rió que se encontraba lejos estaba pasando precisamente por la puerta de mi casa, y la oscuridad reinaba a medida que pasaban las horas y comenzó lo que fue una de las mas grandes pesadillas, comenzaron a escucharse golpes que estremecían la casa y mama decía que lo único capas de causar tales golpes podían ser las bombonas de gas de mi casa que seguramente habían salido de su lugar con el agua y se preguntaba una y otra vez si las habría cerrado o estas aun estarían abiertas, esto era algo que retumbaba en mi cabeza, el pensar que en cualquier momento tal cosa explotaría, mas, nunca imaginamos que aquel ruido era simplemente causado por piedras de tamaños de casas enteras que para entonces, día 2, había acabado por completo con las paredes del primer piso de la casa donde nos encontrábamos y solo quedaban sosteniendo el resto de la estructura 4 columnas, llego el día y por que aun no veo luz alguna? Pregunta curiosa por el hecho de que donde me encontraba no veía mas que la luz de una eterna vela blanca que por algún tipo de milagro no se apago durante aquellos días desde que fue encendida el día 15 de diciembre, y con el rió pasando por debajo y por el frente eran pocas las esperanzas que quedaban y mas cuando las olas aumentaban su nivel llegando en algún momento al balcón del segundo piso donde nos encontrábamos, para entonces recuerdo uno de los peores momentos de mi vida y era ver a mi mamá cuando colocaba a mi prima, a mi tía y a mi en un pequeño armario y le decía a mi tía que bajo ninguna circunstancia escuchase lo que escuchase podría salir de aquel armario, al mismo tiempo preguntaba a mi abuela si sabia nadar, hoy en día reímos mucho de esto, y minutos después comenzó a entrar el agua por la ventana del segundo piso, seria el fin y todo acabaría de una manera que aun no entendía, las cosas que vi esa noche dentro de aquella habitación son innarrables e inentendibles para terceros, la luz de la vela eterna me ha marcado de por vida, pero podría atribuir las cosas vistas esa noche a nuestra salvación, un milagro ha ocurrido y he repetido tanto mis oraciones que se han convertido en un trabalenguas que no entiendo ya lo que digo simplemente las repito, cada minuto recuerdo preguntaba a mi madre si mis héroes llegarían pronto y ella con voz calmada me decía que venían en camino, mis héroes eran mi padre y mi tío y en un momento entendí que el helicóptero donde ellos seguramente estaban no podría llegar hasta mi, allá estaba mi padre con lagrimas en los ojos siendo abrazado por sus amigos en lo alto de una montaña donde por binoculares observaba como el rió había acabado con la casa donde el creía que nos encontrábamos, la que seria para entonces mi casa. El agua ha bajado, y mi madre pide ayuda por el balcón, nadie se había percatado que allí estábamos y varios chicos improvisan una escalera curva con la cual han llegado hasta nosotros, estábamos a salvo? Luego de dos días veía la luz del sol, y por primera vez vi por el hueco donde iba la escalera al primer piso que abajo no había nada mas que agua marrón corriendo con gran velocidad, la primera en subir al tercer piso con una escalera que nos han dado es mi abuela y el segundo era yo, recuerdo decirle en el momento que se apresurara, mi desesperación por salir de aquel lugar era mas que evidente, llegamos al tercer piso y la luz que tenía en mi cara era increíble aun cuando era un día horroroso con nubes negras, no se realmente desde ese momento cuantas casas atravesamos por el techo corriendo de una a otra hasta llegar a un lugar seguro, ese lugar seguro era otra calle donde la superficie era un barro marrón donde se hundían mis zapatos y un escenario despoblado e incomprensible, a los pocos segundos mi tía me tomo por una mano y a mi prima por otra, y comenzó a correr sin parar ni voltear atrás, solo corría y corría y yo no entendía el por que tal desesperación, cuando llegamos a un edificio ella paro, gran parte de ese edificio se encontraba tapeado por barro y no se realmente por que nivel entramos, recuerdo decían que solo los adultos podían subir al techo, solo imaginaba para entonces que en aquel lugar habían personas muertas y no dejaba de pensar en tal cosa, con el tiempo supe que no era así, en ese edificio entramos en un apartamento donde nos dieron comida mas eran tantas las personas que allí se encontraban que con vasos plásticos cortados se improvisaron cubiertos, arroz con salchicha era aquella comida que sabia a gloria y siempre le agradeceré a aquella persona que nunca supe quien fue, de allí nos fuimos a la iglesia de la ciudad y eran cientos de personas allí adentro con caras desoladas, personas abrazaban a otras con llantos incontrolables y yo solo pensaba en una cosa, estaba vestido con una camisa roja y a la iglesia se suponía no podía ir con ropa roja y buscaba por todos lados alguien con rojo en su ropa hasta que la primera persona que vi fue un compañero del colegio que me saludo a lo lejos, aun no se de donde saque para entonces la idea de la iglesia y la ropa roja, hemos entrado a partes misteriosas de la iglesia y no se que hacemos aquí, me quiero ir le temo a las imágenes, son de algún modo muy reales, aquí pasamos la primera noche después de salir de casa, la mañana siguiente nos hemos ido al apartamento de otra tía, y todo volvía de algún modo a la normalidad, estábamos todos juntos y todos estábamos bien, llego la noche y con ella ladrones y un intenso tiroteo que se extendió por largas horas entre un cura que estaba con nosotros y los ladrones que intentaban a cualquier modo ingresar al apartamento hasta que llego la guardia nacional, la mañana siguiente se ha tomado una decisión, todos nos debemos ir de aquí ahora mismo, cuerdas han sido atadas a nuestra cintura y hemos atravesado un rió un par de veces, allí comenzaba a entender el desastre, todo lo había destruido a su paso aquel rió que había bajado de la montaña, llegamos a otro lugar de donde mi padre tomo un jeep y nos metió a todos en la familia y unos vecinos y dijo nos vamos ya mismo para caracas, 24 éramos los que íbamos a bordo de ese jeep, y aun me pregunto como tal cosa pudo haber sido posible, la autopista para caracas era realmente un desastre con derrumbes piedras y un caos increíble pero hemos llegado a caracas a salvo.

Veo las fotos de esa navidad en casa de mi tía y toda mi familia llora pero les puedo asegurar que esta ha sido sin duda la mejor navidad de mi vida, otra vez nos encontrábamos todos unidos celebrando la navidad, no teníamos nada mas que la ropa que traíamos puesta, pero estábamos vivos, recuerdo pregunte a mama por mi pista hotweels, por mi violín, mis uniformes del colegio y mis cuadernos, ella asintió con la cabeza que no quedaba nada, decidí para entonces no preguntar mas, simplemente ya había entendido, en unos pocos meses serán 13 años los que han pasado desde aquella fecha en la cual se calculan murieron mas 50.000 personas. Hace varios años discutí con un profesor de religión ya que el decía que el fin del mundo no existiría y entonces me levante del asiento y le dije que para las personas que murieron aquel día el mundo efectivamente había terminado. El siguió discutiendo tal cosa mas yo tome asiento sabiendo de que estaba yo hablando, nunca podré entender con exactitud el por que ha ocurrido tal cosa y a ser sincero nunca me lo he cuestionado, simplemente cuando regreso a ese lugar entiendo que simplemente no era allí donde pertenecíamos y de algún modo teníamos que salir para de una manera un tanto brusca tener una vida mejor y entender que la mejor navidad de mi vida la tuve cuando perdí todo lo material que tenia.

Dedicado a todas las personas que vivieron y murieron aquellos días cuando el cielo no era mas que un inmenso mar de oscuridad y las montañas se mezclaron con el más profundo mar dejando a su paso tristeza eterna para un pueblo que nunca olvidara aquellas noches de 1999.