Bueno como me lo he propuesto he comenzado el tan ordinario ‘’Crónicas de un autobús’’ como será notorio a medida que avance la lectura gran parte de mis horas como ser humano las paso en un bus y con ser humano me refiero al compartir con los demás y todo ello, lo cual me es particularmente patético dadas las circunstancias pero todo se basa en el echo de que no tengo carro y me toca vivir el día a día de un autobús en Venezuela y aunque parezca increíble es divertido, definiéndolo rápidamente es un circo, una cárcel, e incluso puedes llegar a sentir que el mismísimo Mach 5 ha llegado a Venezuela, esto lo vivo al ir a la universidad cada mañana, al ir al centro de la ciudad, centros comerciales y trasladarme de un estado a otro, pero particularmente donde vivo es bastante inaudito las cosas que se ven, quiero asumir que es regionalismo pero aun hay cosas que me causan conflictos de asimilación, aun cuando hace tiempo pensaba en la idea de escribir sobre esto con base en experiencias y un video de la ciudad de México, esta mañana mi inspiración fue imponente cuando salgo muy contento de mi casa, día nublado y llego a la increíble parada de autobuses y esta la defino como muchos buses uno detrás de otro como columna de preescolar pero pues aun seguía contento cuando subí al que estaba por salir e inmediatamente noto que solo quedaban puestos al final y es bastante curioso quienes se sientan atrás, generalmente son un grupo de tukis que harán bulla durante todo el camino o estudiantes de liceo que también harán bulla bien sea con gritos y risas confundibles con apareamientos de especies que prefiero no mencionar todo esto acompañado de una changa o salsa que definiré en un rato a todo volumen en un teléfono no apto para sus portadores, pero el caso particular de esta mañana es que al final del bus calculo 55 años promedio en las señoras que allí estaban, y pues emprendí mi camino hacia el penúltimo puesto pero inmediatamente veo que el asiento estaba a 30 centímetros del segundo piso y si, es que estos autobuses tienen dos pisos uno de acero y otro de cartón que resguarda los huecos del acero sobre toda la carrocería, con todo esto pensé en bajarme pero subió el chofer y me dije a mi mismo todo estará bien solo serán 20 minutos y tome asiento pero allí no terminaba todo, aun cuando tenia que ir del lado afuera mi queridísima compañera de asiento a quien he definido como la negra matea y aun me cuestiono el por que de esto, solo se me ha ocurrido tal cosa, tenia unos 50 kilos de sobrepeso y matemáticamente su delgada cintura se expandía a lo largo de aquel pequeño asiento para dos personas, al ver tal desastre me moví de manera abrupta un par de veces y matea no lo noto, intente hacer gestos con la cara que incluyan chupar los dientes, subir las cejas muy chocantemente y hacer cosas de niño malcriado pero nuevamente matea no lo noto. Si; ya para entonces estaba impertinente y de mal humor mi glúteo izquierdo se sentía un experimentado volador ya que iba colgando en el pasillo y mi brazo derecho era presionado contra mi tronco pero con todo esto seguía pensando que el tiempo pasaría rápido y pronto bajaría de aquel abominable automóvil, y créanme no fue así, me coloque los audífonos y cerré los ojos asumiendo que de esa manera me desconectaría de la realidad y pues en parte funciono hasta que alguien me da un pequeño golpecito por el hombro y cuando abro los ojos y me quito los audífonos era una joven que me pidió muy amablemente que abriese la ventana, ya creía que no era tan malo mi viaje, abrí la ventana y audífonos a la oreja pero cuando estos van en camino noto una voz que dice ‘’ claro si lleva el equipo de sonido a todo volumen como va a escuchar’’ allí solo me ocurrió voltearme y muy dulcemente decirle joder no se llama equipo se llama ipod, es mió y lo escucho a el volumen que me de la gana pero bueno obviamente no podía hacer tal cosa y solo me eche a reír, poco tiempo después el autobús se detuvo largo tiempo, y cuando abro los ojos una cola que una expresión Venezolana quedaría perfecta para definirla pero omitiré tal palabra, sabia para entonces que mi tiempo de estadía en mi bus de dos pisos no seria tan corto, y lo desesperante de las colas en un bus es que el venezolano tiene la particularidad de estresarse y hablar muy muy alto y allí eran casi 30 y muchos creo que incluso hablaban solos, el problema aquí no es que hablaran solos o con otros eso me valía, mi único problema es que superaban el volumen de mi música, ósea querían que yo participase si por que si en aquella conversación de relajación colectiva donde el tema central era la novela de las 9 o la grandiosa cola de mercal, señores increíblemente llegue al centro de la ciudad, pero aquí no termina todo, cada vez que subo a un bus termino con una historia en particular, generalmente rió mucho y con esto quiero aclarar que no es burla si no asombro, créanme que he visto las cosas mas insólitas del mundo y no, no es en Natgeo o Discovery es en un autobús, personas que piden al chofer se detenga a comprarle una cajita feliz al niño en Mcdonalds mientras uno espera llevando calor, o el borracho que pide parada para orinar y el chofer lo espera, ahora pidamos a Dios no halla un accidente en la autopista por que seremos los mejores testigos, un chofer de autobús nunca puede dejar de bajar la velocidad para ver que paso eso salio en gaceta de autobuseros en 1798, ahora hablemos de la salsa de camionetica y esto cuando tenemos suerte y el tipo no tiene un complejo increíble de ser venezolano y desea haber nacido en Colombia para poner un vallenato que según estudios causa daño cerebral permanente, definamos ahora el peluche o colector, me estoy preguntando que es peluche? Sin duda será una de las 1000 cosas que haré antes de morir adivinar por que les dicen así, ok definámoslos sin duda es un trabajo bastante digno pero mi pregunta es por que el echo de ir colgando de la puerta gritando los destinos del autobús cual verdulera de pueblo, se supone que para algo en el vidrio hay carteles no? Y para terminar hablemos de lo genial que es ir sentado y comienza a subir gente y mas y mas y mas y el chofer muy tranquilo y créanme que lo mas digno con lo que te dan en la cara es un morral y una cartera, en muchos casos no se tiene tanta suerte…. Y algo insólito y que nunca entenderé por que no he visto a mi abuela hacer tal cosa, sube una señora mayor al autobús y notas que por lo menos 3 personas hacen el movimiento para pararse y darle el puesto a la señora entre esos yo obviamente, aja me gusta quedar bien, bueno en fin pero en esas fracciones de segundo escuchas a la señora decir es que no hay caballeros por que en mis tiempos y el discurso se extiende hasta que nota que ya se le iba a dar el puesto, y todo esto con una voz atemorizante, había dicho que era lo ultimo pero hay algo aun mas divertido en los autobuses y es quienes se suben a pedir o vender, hace 3 semanas en una cuadra subieron 5 personas pero por lo menos los dos primeros fueron separados, increíble cuando me doy cuenta que hay uno en medio del pasillo con esa voz que he de imaginar la venden en algún mercado y ha de ser muy económica por que todos hablan igual es una mezcla entre barney y una guacamaya aficciándose, bueno mientras ese caballero promocionaba su producto en el medio del pasillo que creo que era una crema quita manchas y se mancho la camisa para demostrar y después no hallaba como limpiarla, obviamente nadie compro nada, y yo solo riendo cual loco en mi asiento, otro esperaba cerca de la puerta del bus y otro colgaba de la puerta esperando que estos bajasen, increíble y hasta un punto gracioso pero deja de serlo cuando notamos donde ha llegado nuestro país. Y así terminan mis aventuras en un autobús, ok no terminan mañana subiré a otro nuevamente a reírme u obstinarme desesperadamente pero aquí termina mi forma de compartir tal maravilla, y consejos para subir a un bus, siempre pida a Dios tener un buen compañero de asiento su viaje puede ser traumático si les toca alguien como mi amiga matea….
Buenas nochessssss 14/11/11.